Ago 28 2010

El arte vuelve a la vida

Category: En la redadmin @ 17:26

Me ha resultado muy divertido este video promocional sobre Pompeya. Me recuerda varios amables comentarios que hemos recibido sobre la audioguía, que dicen da vida a los monumentos que explica.

Ver vídeo.


Ago 26 2010

Respondemos vuestras dudas sobre el viaje a Roma

Category: Sin categoríaadmin @ 9:34

De vez en cuando recibimos preguntas sobre aspectos prácticos de Roma: entradas, horarios, servicios… que nosotros intentamos contestar siempre del mejor modo posible. Algunos, además, nos escriben después de su viaje para contarnos cómo les fue.

Aprovecho para deciros que nos gusta atender esas preguntas, y nos encanta que nos contéis vuestra experiencia después del viaje. Así, podemos ir enriqueciendo nuestra sección de “consejos”, en beneficio de los futuros usuarios de esta página, que queremos que sea un referente importante sobre Roma en la red.

La última aportación la tenéis en esta pregunta que nos hizo una señora de Zaragoza sobre entradas reducidas. Animaros a seguir participando.


Ago 23 2010

Vista del Arco de Constantino, s.XVIII

Category: Estampas antiguas de Romaadmin @ 9:31


Giovanni Battista Busiri, “Roma, una vista del Foro”, 1720s, óleo 48 x 63 cm, colección privada

Esta encantadora escena, pintada por el artista italiano Gian Battista Busiri (1698-1757), contiene elementos caprichosos en primer plano, como la fuente y el árbol (inexistentes en la realidad), que sirven al artista para insertar las figuras principales en un idílico marco de apacible reposo.

Pero la vista de la ciudad en la que se encuadra, sin embargo, es totalmente fidedigna, y muestra el estado en que se encontraba esta zona a comienzos del siglo XVIII. La vista está tomada desde el Coliseo. A la izquierda tenemos el Arco de Constantino, que contiene todavía edificios adosados.

Muchos de los monumentos antiguos de Roma convivieron desde el final de la época clásica con casuchas, establos, graneros y estructuras defensivas, que sólo a comienzos del XIX comenzaron a ser derribados. De este modo, en Roma se han eliminado multitud de edificios medievales y renacentistas (algunos de ellos de cierto valor), a fin de liberar de “adherencias” a estos monumentos.

En la parte derecha del cuadro, enfrente del arco, se aprecia con bastante detalle la Meta Sudans, una fuente de forma cónica de época antigua, construida por el emperador Domiciano unos años después de inaugurarse el Coliseo. Los restos de esta fuente se conservaron hasta el siglo XX, en que incomprensiblemente fueron destruidos. (En breve os mostraré una magnífica fotografía de esta fuente y os hablaré un poco más de ella).

Al fondo de la imagen se ve el Arco de Tito, una de las entradas al Foro Romano, al que conduce la Via Sacra. También él tiene un gran edificio anejo, a su derecha: es el convento de Santa Francesca Romana, demolido en 1810. En 1822, Valadier restauró el Arco dejándolo completamente exento y restituyendo en travertino las partes que faltaban.

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Ago 16 2010

Los impresentables de Mesina. El comienzo de la Primera Guerra Púnica

Category: Repasando la Historiaadmin @ 17:27

 

En el año 264 a.C. una delegación de la ciudad siciliana de Mesina acudió al Senado romano para solicitar protección. La respuesta que Roma dio a aquella delegación marcaría toda la Historia de Occidente. Los propios senadores eran conscientes de la importancia del momento. Ante ellos tenían el primer “rubicón” con que se encontraría la Historia de Roma. Traspasar esa línea era lanzarse a una aventura de proporciones desconocidas. Retraerse podía significar una cobardía imperdonable.

En poco más de un siglo, Roma se había convertido en una potencia considerable. Hacía pocos años que había completando su proceso de anexión de la península, llegando hasta su límite meridional. Cartago, en cambio, llevaba siglos ejerciendo su influencia en el Mediterráneo, y se disputaba con los griegos de Siracusa el dominio de Sicilia.

La llegada de los romanos hasta la punta de la bota no dejó indiferentes ni a griegos ni a púnicos. Llevaban tiempo observando con recelo el crecimiento de la potencia vecina, cada vez más cercana, viendo cómo su sombra se agigantaba de año en año. Todos sabían que, tarde o temprano, Roma daría el pequeño salto que le separaba de la isla. Lo único que faltaba por conocer es cuánto tardaría en hacerlo y cuál sería la ocasión propicia para ello.

Pues bien, la ocasión parecía haber llegado: el destino estaba tocando a su puerta. Ser invitada a intervenir por una ciudad siciliana era más de lo que Roma podía soportar. El problema era que la invitación procedía de gente poco respetable o, para ser más exactos, absolutamente impresentable, incluso para los estándares de la época. ¿Quienes eran, pues, los habitantes de Mesina?

Se trataba de un numeroso grupo de mercenarios, procedentes de Campania (la región de Nápoles), que hacía años habían guerreado en Sicilia al servicio del tirano de Siracusa, hasta que, en un momento dado, se quedaron sin trabajo. Los antiguos habitantes de Mesina los acogieron dentro de los muros de su ciudad, quizás con la intención de beneficiarse de sus servicios de seguridad. Pero al cabo de un tiempo, los mercenarios se volvieron contra sus huéspedes: en una noche, mataron a los hombres, se repartieron a sus mujeres y expulsaron a los supervivientes de la carnicería. Los nuevos dueños de Mesina fundaron una ciudad pirata, que durante más de 20 años se dedicó al saqueo, devastación y pillaje de todo lo que quedaba a su alcance, tanto por mar como por tierra. Se llamaban a sí mismos “mamertinos”, porque rendían culto a Mamers, nombre osco de Marte, dios de la guerra.

Una actuación similar de un grupo de soldados en la ciudad de Regium, al otro lado del estrecho de Mesina, había provocado una reacción terrible de Roma que, depués de sitiar la ciudad, apresó a los 300 supervivientes y los condujo a Roma, para azotarlos y decapitarlos a la vista del pueblo, en el Foro Romano.

Los mamertinos de Mesina solicitaban ahora la ayuda de Roma porque Siracusa, harta de sus desmanes, había decidido acabar de una vez con el núcleo pirata, y los tenía acorralados. Para el senado romano, el dilema era tan complicado que se quedó bloqueado, incapaz de tomar una decisión.

Por un lado, ardían en deseos de intervenir en Sicilia, y la ocasión era demasiado buena para desaprovecharla. No sólo era una gran oportunidad para Roma entrar en la isla, sino un peligro dejar de hacerlo, pues si los púnicos se hacían con Mesina (los mamertinos, por si acaso, también habían solicitado su ayuda) amenazarían la seguridad del Sur de Italia, recién incorporada a Roma. Pero por otro lado, los honorables senadores no podían incurrir en semejante incongruencia moral, acudiendo en auxilio de los facinerosos de Mesina, poco después del castigo ejemplar que había recibido Regium por motivos similares.

La delegación de mamertinos esperaba una respuesta, y los Senadores no sabían si debían decapitalos en el Foro, como merecía su conducta, o condecerles la ayuda que solicitaban, como convenía a los intereses de Roma.

Así que trasladaron la responsabilidad al pueblo romano, que fue convocado en los comicios y votó favorablemente, hábilmente manipulado por las promersas de un fácil botín. Roma envió, por fin, dos legiones a Mesina. Cruzar su particular “rubicón” no les resultó tan sencillo como a César dos siglos después, porque en este caso el estrecho se hallaba vigilado por la flota púnica, y tuvieron que hacerlo aprovechando la oscuridad de la noche.

Apenas puso Roma el pie en Sicilia, el avispero de la isla se agitó. Acababan de ponerse en marcha los mecanismos que harían de Roma la mayor potencia de la Antigüedad.

Si quieres tener una rápida visión de la Primera Guerra Púnica, mira nuestro resumen en 12 viñetas, que acabamos de publicar en nuestra página de historia: www.historia-roma.com/08-primera-guerra-punica.php#mapas.

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Ago 12 2010

Maravilloso atardecer en la Piazza del Popolo

Category: Estampas antiguas de Romaadmin @ 9:19

Vista de la Piazza del Popolo, 1718, óleo de 56×109 cm.

Ayer presenté la figura de Gaspar Van Wittel o Vanvitelli. Hoy os traigo esta magnífica veduta de la Piazza del Popolo, pintada por él a comienzos del siglo XVIII.

Esta plaza se encuentra situada en el extremo Norte de Roma: la calle que arranca entre las dos iglesias es la conocida Via del Corso, que penetra en la ciudad hacia el Sur. Occidente se encuentra, por tanto, a la derecha de la imagen, y la sombra del obelisco, proyectada contra el muro, indica que el sol está a punto de ponerse ese día. Toda la plaza se encuentra bañada por la luz crepuscular, que Vanvitelli supo captar magistralmente.

En múltiples ocasiones pintó Vanvitelli la Piazza del Popolo, pues eran numerosos los aristócratas romanos y los turistas que querían tener una vista de esta famosa plaza. Y habitualmente lo hizo desde esta misma perspectiva y a la misma hora del día.

La plaza se muestra con la forma de embudo (más ancha hacia el fondo que en primer plano) que la caracterizó desde el Renacimiento hasta la gran reforma acometida por Valadier a comienzos del siglo XIX. Cerrando la Plaza por el lado izquierdo, se ve el muro del convento de los agustinos, al que pertenece la iglesia de Santa Maria del Popolo. De esta iglesia se aprecia, en el extremo izquierdo, parte del muro y la cúpula de la Capilla della Rovere, la primera de la derecha, que alberga en su interior frescos de Pinturicchio. Tanto el huerto del convento como las casas que cierran la plaza por la derecha, fueron derribadas por Valadier para abrir el gran espacio ovalado que tiene la plaza en la actualidad.

Detrás del obelisco, casi enteramente oculta, asoma la elegante fuente diseñada por Giacomo della Porta a finales del siglo XVI, con sus pequeños escalones. Esta fuente fue el primer adorno con que contó la Plaza, y también la primera fuente pública de Roma. Todos los viajeros del continente entraban en Roma a través de esta Plaza, y debían ser acogidos por una fuente que apagara su sed después del largo viaje, nada más pisar la ciudad.

Veinte años después, por orden de Sixto V, junto a la fuente se instaló el obelisco, en el punto de confluencia de las tres calles que forman el tridente. Con la remodelación de Valadier en el siglo XIX, la fuente fue trasladada a otro lugar de la ciudad.

Por último, en la parte izquierda de la imagen, elevada sobre la colina del Pincio, se recorta contra el cielo el doble campanario de la iglesia de Trinità dei Monti, una de las siluetas más conocidas de Roma por estar situada en la parte alta de la Piazza di Spagna, coronando la célebre escalinata. En ese momento, sin embargo, el desnivel de la colina se encontraba todavía sin urbanizar, como se aprecia en la imagen: la pendiente se subía entonces por caminos de tierra. La gran escalinata comenzó a construirse apenas cinco años después de la fecha de este cuadro.

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Ago 11 2010

Gaspare Vanvitelli, vedutista de Roma

Category: Estampas antiguas de Romaadmin @ 10:10

Muchos artistas, fascinados por Roma, nos han dejado a lo largo de los siglos estampas antiguas de la ciudad. Uno de los más famosos paisajistas de Roma es Gaspar van Wittel, pintor holandés nacido en 1653, que se trasladó a Roma junto con toda su familia cuando tenía 22 años, y vivió en Italia hasta su muerte, con 83 años, en 1736. Se le conoce también con su nombre italiano Gaspare Vanvitelli, o por su apodo “Gaspare degli occhiali”, Gaspar de los anteojos, por las gafas que llevaba (como se aprecia en esta caricatura suya, obra de Pier Leone Ghezzi).

Toda la carrera de Vanvitelli se desarrolla en Roma, salvo los años que pasó viajando por Italia, y pintando preciosas vistas de Florencia, Venecia, Nápoles… Sus “vedute di Roma” (vistas de Roma) eran las más cotizadas por la aristocracia romana, que le hacía multitud de encargos para decorar sus palacios privados. Todavía hoy su obra se encuentra dispersa por distintas colecciones privadas, aunque museos como el Prado y el Thyssen-Bornemisza poseen también cuadros suyos.

Sus vedute son siempre topográficamente exactas y minuciosamente descriptivas, sin más concesiones a la fantasía que algún adorno esporádico en los primeros planos para cerrar una composición. Por eso, son extraordinariamente valiosas como testimonio de la evolución de la ciudad.

Vanvitelli suele pintar escenarios amplios, para lo cual utiliza habitualmente un punto de vista elevado. Las personas aparecen en pequeño tamaño, formando grupos dispersos, para ambientar la composición, siempre meticulosa y bien estudiada. Los cuadros son, a menudo, de pequeño formato, y tanto su abundante producción como la meticulosidad con que pintaba los detalles, hicieron que su vista se terminara resintiendo, por lo que se vio obligado a llevar los anteojos que terminaron asociándose a su nombre.

Como vedutista, es un claro precursor de artistas de renombre como Canaletto y Pannini, y es uno de los pioneros de este tipo de pintura. Un hijo de Gaspare, Luigi Vanvitelli, es también un famoso arquitecto, que trabajó en Roma como arquitecto papal y en Nápoles al servicio del rey.

Con Gaspar Van Wittel o Vanvitelli abrimos la serie ESTAMPAS ANTIGUAS DE ROMA, que periódicamente publicaremos en este blog. Mañana os presentaré la primera.

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Ago 02 2010

Repasando la historia

Category: Repasando la Historiaadmin @ 15:18

Siempre que tenemos ocasión, recomendamos a los que preparan su viaje a Roma que dediquen un poco de tiempo a repasar la Historia. Es el mejor modo de aprovechar el viaje y de darle mayor profundidad, porque la capital del antiguo Imperio es un destino único. Por eso, nuestra audioguía contiene unas cuantas pistas sobre Historia de Roma, que la gente puede aprovechar para escuchar en el avión, haciendo cola para entrar a un monumento o descansando en el hotel.

Ahora acabamos de inaugurar una nueva web con los guiones de esas pistas relativos a la Historia Antigua, desde la Fundación de Roma (753 a.C.) hasta la caída del Imperio (476 d.C.). La tenéis en www.historia-roma.com.

De vez en cuando, también haremos incursiones por la Historia de Roma en este blog.

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Jul 24 2010

Malas artes de taxistas

Category: Transporteadmin @ 8:48

Hay ciertas prácticas que parecen propias de épocas ya superadas, pero todavía existen individuos con pocos escrúpulos que las emplean. Ayer nos llegaba el siguiente relato de una mujer de Salamanca, a la que recientemente han birlado 80 euros en el taxi de Termini a Ciampino:

 

Acabo de llegar de Roma y volvía encantada pero un incidente a la llegada al aeropuerto de Ciampino me ha hecho cogerme un cuajo que todavía me dura y que quiero contar para que no le pase a ningún ingenuo como yo.

Había reservado un billete de 50€ para coger un taxi en Termini que me llevara a Ciampino. Pues bien, tome el taxi y me aseguré de la tarifa hasta el aeropuerto, me confirmaron que serían 35€. Hasta ahi todo correcto. Antes de salir de la ciudad el taxista cogió a una mujer la cual dijo que era su hermana… En principio no me importó, iban hablando y ella lloraba… No se si eso era una tactica de distracción o saltarse todos los semaforos en rojo…

Llegando al aeropuerto me indica por donde tengo que entrar y yo me dispongo a sacar la cartera de mi bolso, con la luz apagada le doy el billete y no se como se da la vuelta en un segundo con un billete de 10€ y me dice que son 35€ no 10€.

Yo me quedo sorprendidisima porque estaba segura que tenia un billete de 50 y no de 10, ya que no tenia mas en el bolso… Se pone como un energumeno y me obliga a sacar dinero de un cajero para darle el dinero, yo tonta de mi le doy 40€ por las molestias y le suplico mil excusas por el error. El lo coge rapidamente y se va. Me quedo sin 80€ y con la duda de que he confundido un billete, pero despues de pensarlo friamente me he dado cuenta que me han timado…..he viajado muchisimo y nunca, nunca me han robado, ni me han timado ni me ha pasado nada similar. Porca miseria!!!!!!!

 

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May 12 2008

Los horarios romanos

Category: Antiguo blogadmin @ 0:00

Lo primero que hay que tener en cuenta, para aprovechar bien cada jornada, son los horarios romanos. En Roma se funciona con la misma hora que en España, pero amanece antes que aquí, y la ciudad cobra antes su ritmo ordinario: tiendas, museos y monumentos abren una hora antes de lo que abrirían en España, y también cierran antes por la tarde. Por tanto, no hay más remedio que madrugar si uno quiere estrujar al máximo las jornadas. Para las 8 de la mañana conviene estar ya fuera del hotel y pateando.Otro dato muy importante: casi todas las iglesias cierran de 12:30 a 15:30. No importa que sean lugares muy visitados y que habitualmente pille en mitad de la jornada turística. Ellos cierran igual. Salvo las basílicas mayores (San Pedro, Letrán, Santa María y San Pablo), que tienen horario continuo.Así que conviene tener unas nociones básicas sobre horarios romanos para poder planificarse. Este es mi resumen básico, el mismo que hemos utilizado en la audioguía. Espero que os sirva:


May 07 2008

Destino Roma

Category: Antiguo blogadmin @ 16:49

Guardo bien grabadas en mi memoria algunas de las primeras impresiones que recibí en Roma: la Plaza de San Pedro, el Coliseo y la Fontana di Trevi causaron en mí un fuerte impacto. Era la misma sensación que había experimentado ante la fachada de la Catedral de Burgos, el acueducto de Segovia o las murallas de Ávila, por hablar de monumentos cercanos. Uno se queda sin habla, desbordado por lo que tiene ante sus ojos. Luego, he intentado reproducir la misma sensación al ver estos monumentos por segunda vez… pero ya nunca vuelve a ser lo mismo. La magia de ese primer encuentro, cuando un lugar te desborda y te domina de tal forma, se desvanece para siempre y sólo queda ya su recuerdo. En esta vida, hay una única oportunidad de ver el Coliseo por primera vez, y sólo una vez en la vida le es concedido al hombre entrar en la basílica de San Pedro por primera vez.

Los que viajaréis a la Ciudad Eterna por vez primera tenéis esa gran suerte. Desde este blog intentaré transmitiros toda mi experiencia en esa ciudad, fruto de viajes frecuentes y prolongados. Espero que os ayude a aprovechar al máximo vuestra estancia en Roma. Ya me contaréis si os sirven.