
COMO UN ROMANO MÁS
Los apartamentos suelen tener un equipamiento muy básico, con decoración barata y elemental, cocinas y baños pequeños y a veces mal equipados. Encontrarás excepciones a este estándar, pero suelen subir de precio y a veces es difícil encontrarlos libres. En ocasiones, se trata más de aparthoteles que de verdaderos apartamentos y perderás la experiencia de autenticidad, si es eso lo que buscas.
Existen pequeñas estructuras que cuentan con varios apartamentos independientes concentrados en un mismo edificio, con unos mínimos servicios de recepción que facilitan el check in y el check out, pero lo más normal es quedar con el dueño a una hora determinada, para que nos entregue las llaves y nos dé las instrucciones de la casa, indicaciones sobre los servicios del barrio, etc.
Esto hace la operación más engorrosa que en un hotel: puede haber retrasos, malos entendidos... y a veces hay que realizar llamadas internacionales con el móvil. Esto puede complicar los primeros momentos en la ciudad después de un cansado viaje.
Suelen ser ligeramente más caros que un hotel de similar categoría, aunque esto se suele compensar con el ahorro en restaurantes, sobre todo para estancias prolongadas (en Roma, lo más útil es realizar una comida informal en cualquier sitio al mediodía y volver al apartamento sólo para cenar).
Por lo general, ofrecen mejores precios para estancias largas.
Para hacer la reserva, suelen pedir un anticipo que ronda el 20% de la estancia, pero que podría subir hasta el 50%. Si no se efectúa el pago de dicho depósito antes de los 8 días previos a la fecha de entrada, se considera anulada la reserva. De todas formas, las condiciones varían en función de cada agencia o particular.
En algunos casos, al margen del depósito indicado, se exige además una fianza (caparra o cauzione, en italiano), en previsión de posibles daños en el inmueble. La fianza oscila entre 50 y 200 €, y a veces se establece en forma de porcentaje sobre el total de la estancia.
El pago del importe restante se suele exigir en el momento de la llegada (habitualmente en metálico). La fianza se devolverá al abandonar el apartamento, tras su revisión por el encargado.
El apartamento se entrega limpio y en perfectas condiciones, pero de ordinario no está previsto el servicio de limpieza durante la estancia. Algunos dueños lo ofrecen de modo opcional, cobrando por ello.
Muchas veces es difícil distinguir si uno está reservando todo el apartamento o si va a tener que compartirlo con personas desconocidas, algo muy molesto si no te lo esperas. A veces, la tarifa especifica con claridad precio por habitación y por apartamento. Si no es así, más vale preguntarlo expresamente.
NUESTRO CONSEJO: alquilar un apartamento es una buena fórmula para estancias largas y personas dispuestas a vivir una experiencia distinta, sintiendo el latido diario de la ciudad como un romano más. Una experiencia de autenticidad interesante si uno está dispuesto a sacrificar algo de comodidad.
Otros contenidos de esta sección:
© audioguiaroma · Todos los derechos reservados ·
Aviso Legal · info@audioguiaroma.com · Teléfono de atención: (+34) 945 21 31 36