
Apenas hay quien se marche de Roma sin haber sacado alguna fotografía a este célebre castillo junto al Tíber, conectado a la otra orilla por el puente más hermoso de la ciudad, y al Vaticano por un largo pasadizo amurallado. El edificio fue concebido inicialmente como Mausoleo del emperador Adriano (117-138), pero su sólida estructura y su posición estratégica le han hecho jugar un papel decisivo en las interminables luchas por el dominio de la ciudad. Fortaleza inexpugnable donde se podían resistir los asedios durante meses, ningún invasor podía proclamarse dueño de Roma hasta que no hubiera rendido Sant’Angelo.
Además de fortaleza, ha servido también como palacio, donde los Papas pasaban largas temporadas en tiempos revueltos. Por eso cuenta con estancias nobles, enriquecidas con elegantes frescos renacentistas. Más tarde sirvió como cárcel, cuando pasó a manos del Estado Italiano, y desde 1925 alberga el Museo Nazionale del Castel Sant’Angelo.
Ninguna de las estancias, frescos u objetos de arte que contiene el Castillo es especialmente destacable, pero todo el monumento, con su característica amalgama de estructuras clásicas, medievales, renacentistas y barrocas, posee un valor único, y su laberinto de estancias se recorre con insaciable curiosidad.
Para entender mejor la evolución del monumento es muy interesante echar una ojeada detenida, nada más comenzar la visita, a las maquetas del edificio en sus distintas épocas: en tiempos de Adriano (siglo II), de Alejandro VI (siglo XV) y Urbano VIII (siglo XVII), tres de sus principales constructores.
Desde Adriano hasta las invasiones
Todo el edificio está sólidamente fundado sobre el núcleo original, en torno al cual los Papas del Renacimiento construyeron el palacio.
Es muy evocadora la larga rampa helicoidal, que partiendo del atrio, de época romana, da una vuelta completa al edificio, para llegar finalmente hasta la cámara de las cenizas.
Desde el arranque de la Edad Media hasta el siglo XIX
Los amantes de este tipo de construcciones disfrutarán viendo los paseos de ronda, los respiraderos, bastiones, almenas... y todo tipo de estructuras defensivas.
Una de las visitas típicas en Sant'Angelo son las prisiones históricas, donde estuvieron encerrados personajes célebres.
Desde el siglo XVI
Se pueden visitar libremente una gran cantidad de estancias, decoradas con hermosos frescos en su mayoría de época renacentista y manierista, además de los patios, logias y terrazas, biblioteca, cámara del tesoro, etc. Uno de los atractivos de la visita consiste precisamente en su carácter laberíntico.
Desde 1925
En realidad, todo el monumento es hoy día un museo, el Museo Nazionale di Castel Sant’Angelo, pero contiene, diseminadas por distintas estancias y a diversos niveles, algunas salas propiamente expositivas, con material en buena parte del propio castillo. Existen colecciones de:
Desde la terraza superior se obtiene una de las mejores vistas de la ciudad, además de una perspectiva distinta del propio monumento. Se ve muy bien, por ejemplo, el passetto, el corredor que conecta con el Vaticano, la vía de escape de los Papas cuando las cosas se ponían feas, y los cuatro bastiones defensivos en las esquinas.
También ofrece hermosas vistas del Tíber y de San Pedro del Vaticano, especialmente al atardecer.
Tiempo de visita: debes calcular entre una hora u hora y media para hacer una visita tranquila al Castillo, recorriendo las distintas estancias, dando la vuelta al monumento en los distintos niveles y pasando sin prisas por los diferentes miradores y salas del Museo.
Martes a domingos 9-19 (la taquilla cierra a las 18.30)
Cerrado: lunes, 25 dic. y 1 ene.
El precio puede sufrir variaciones con ocasión de las frecuentes exposiciones temporales.
TARIFAS:
Entrada normal: 5,00 €
Tarifa reducida: 3,00 €
Tienen derecho a reducciones los jóvenes de 18-24 años, estudiantes, profesores... Gozan de entrada gratuita los menores de 18 años y mayores de 65, estudiantes de Arquitectura, Historia del Arte, etc. Más información en nuestro apartado descuentos entradas.
www.castelsantangelo.com La web oficial del Museo Nazionale di Castel Sant'Angelo, disponible sólo en italiano, contiene información de interés, como los planos de todos los niveles: percorsi tematici y visita il castello.
En la imagen: escultura del ángel en la cima del Castillo. Hace referencia a la peste que sufrió Roma el año 590. El Papa Gregorio Magno vio en lo alto del entonces Mausoleo de Adriano un ángel envainando la espada, y comprendió que el terrible castigo tocaba a su fin. Desde entonces, el Mausoleo se llama Castillo del Ángel.
Es uno de los puentes más bellos de la ciudad. Los tres arcos centrales son de época romana. En cambio, la decoración es del siglo XVI (las dos esculturas de San Pedro y San Pablo a la entrada) y del siglo XVII (ángeles con instrumentos de la Pasión, esculpidos por discípulos de Bernini). Las dos únicas esculturas de Bernini son la segunda y la cuarta de la derecha desde el castillo.
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